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Dependencia del alcohol (alcoholismo)
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Introducción:
El alcoholismo es un tipo de
fármaco dependencia
(física y psíquica), que crea una enfermedad
recidivante crónica, caracterizada por el consumo incontrolado de bebidas alcohólicas que interfiere con la salud física y mental del individuo y con las responsabilidades sociales, familiares u ocupacionales. La dependencia física se manifiesta en la reaparición de los síntomas cuando el consumo de alcohol se interrumpe, y en la tolerancia a los efectos causados por el alcohol. El desarrollo de la dependencia al alcohol puede surgir en un periodo de 5 a 25 años, seguido de un patrón progresivo. En un primer periodo del proceso, el individuo puede desempeñar sus tareas laborales y domesticas, aunque muestra una alternancia de periodos de normalidad con otros de evasión de la realidad, estallidos de violencia esporádica y depresión. Más adelante, las consecuencias físicas, reveladas por síntomas gastrointestinales, del sistema nervioso central y de abstinencia, van dificultando cada vez mas la normal realización de las actividades diarias. El individuo pude mostrarse ofendido ante el diagnostico de alcoholismo y se resiste a reconocer la influencia ejercida por la bebida en la desintegración de su vida. Señales de dependencia del alcohol: · Si ha pensado alguna vez que debe disminuir o cortar la cantidad de bebidas que consume · Si le ha molestado la gente al criticar sus hábitos de beber alcohol · Si se ha sentido mal o culpable debido a sus hábitos de consumo de alcohol · Si ha tomado una bebida alcohólica acabándose de levantar en la mañana. Causas: No existe una causa definida. Sin embargo algunos individuos tienen mayor riesgo para desarrollar el alcoholismo, debido a sus antecedentes familiares (factores genéticos o bioquímicas); estilo de vida estresante, influencias culturales y sociales como: la disponibilidad del alcohol y la aceptación social del consumo de alcohol. Factores sicológicos como ansiedad, depresión o baja autoestima. Efectos: Los efectos del alcohol aparecen en los diez minutos siguientes al consumo y alcanzan su máximo punto en un lapso de 40 a 60 minutos. El alcohol afecta el sistema nervioso central y actúa como un depresor de la frecuencia respiratoria, cardiaca, y de los mecanismos de control del cerebro; desencadena una disminución de la actividad, ansiedad, tensión e inhibiciones. Produce lentitud en las reacciones, la concentración y el juicio del individuo se deteriora. El alcohol también afecta otros sistemas del cuerpo: provoca irritación y erosión del estomago, causando nauseas y vómitos. Las vitaminas no se absorben de manera adecuada, lo que conlleva a deficiencias nutricionales. Así mismo, se puede desarrollar la enfermedad del hígado conocida como cirrosis hepática; el sistema cardiovascular se puede afectar por un crecimiento anormal del corazón conocido como cardiomegalia y también se puede presentar una disfunción sexual, en el hombre una disfunción eréctil y en la mujer cese de la menstruación. Riesgos asociados con la salud: · aumento del riesgo de accidentes ( automovilísticos y otros tales como: ahogos en el agua, o incidentes con fuego · aumento del riesgo de suicidio y homicidio · aumento del riesgo de contraer enfermedades de trasmisión sexual y disminución del comportamiento sexual seguro · en el caso de mujeres embarazadas que consumen alcohol, el niño adquiere el riesgo de sufrir el síndrome de alcoholismo fetal La esperanza de vida disminuye en 10 anos en el alcoholismo crónico. La hemorragia de la gastritis alcohólica es un acontecimiento usual tras la ingesta de grandes cantidades de alcohol. El 20 al 30% de los consumidores crónicos de alcohol tienen cirrosis, aunque puede no haber signos clínicos evidentes. La ingestión diaria de medio litro de bebidas alcohólicas durante 10 anos conlleva un riesgo de sufrir cirrosis del 10%. Así cabe esperar cirrosis en el 50% de los individuos que llevan 25 anos bebiendo a este ritmo. Si la ingesta de alcohol continua tras el diagnostico inicial de cirrosis, la esperanza de vida a los 5 años disminuye del 60 al 40%. Complicaciones: * pancreatitis aguda y pancreatitis crónica * miocardiopatía alcohólica * neuropatía alcohólica * várices esofágicas sangrantes * degeneración cerebelosa * cirrosis hepática * abstinencia complicada al alcohol * depresión * disfunción eréctil * síndrome de alcoholismo fetal en la descendencia de mujeres alcohólicas * presión sanguínea alta * aumento en la incidencia de cáncer * insomnio * deficiencias nutricionales * suicidio * síndrome de Wernicke-Korsakoff Estados de abstinencia: Al suprimir el alcohol son frecuentes los síntomas de abstinencia, que van desde temblores hasta delirium tremens. Durante periodos de ingesta de alcohol mantenidos por 2 semanas o más, se producen temblores leves, al cabo de 6 – 8 horas de abstinencia. El alivio inmediato obtenido al beber de nuevo, suele animar a continuar el consumo. Las alucinaciones ( visuales o auditivas) suelen presentarse a las 24 horas del comienzo de los temblores, pueden estar entremezcladas con periodos de lucidez. Es característica la incapacidad para reconocer la irrealidad de tales alucinaciones. Los temblores y las alucinaciones van acompañados a menudo de crisis convulsivas generalizadas, que suelen producirse a las 48 horas siguientes a la supresión del alcohol. La mayoría de los casos se resuelven espontáneamente en aproximadamente 72 horas, aunque el 5 al 15% mueren. Síndrome de abstinencia: Frente a la posibilidad, aunque sea mínima, de que aparezca un síndrome de abstinencia (ansiedad, temblor, insomnio, taquicardia, sudación, nauseas, vómitos y diarrea), se indican medicamentos sedantes. Además, es conveniente el tratamiento con vitaminas B1 - B6 - B12. En todos los casos , el síndrome de abstinencia debe acompañarse desde un abordaje psicológico. Tratamiento: El tratamiento de una persona con problemas de
dependencia del alcohol comienza cuando la persona reconoce que lo
tiene. Tratamiento convencional: Se utilizan fármacos sedantes como el paraldehido y el diazepam para controlar los síntomas de abstinencia. El disulfiran para evitar la reincidencia, esta substancia en presencia del alcohol provoca síntomas indeseados como: rubor facial, conjuntivas del ojo enrojecidas, cefalea pulsátil, taquicardia y sudación. De 30 a 60 minutos después aparecen náuseas y vómitos, puede haber disminución de la presión arterial, vértigo y a veces pérdida de conocimiento. Las molestias son tan intensas que pocos pacientes se arriesgan a ingerir alcohol mientras están tomando disulfiram. Este medicamento está contraindicado durante el embarazo, así como en pacientes con descompensación cardíaca. Tratamiento alternativo con medicina natural: El primer objetivo es conseguir por parte de la persona alcohólica la comprensión de su enfermedad y la necesidad de seguir un tratamiento adecuado. A partir de aquí, las siguientes etapas serán la desintoxicación alcohólica, la deshabituación y el seguimiento posterior. Una vez que el paciente tiene claro que existe un problema de consumo de alcohol y ha tomado la decisión de obtener ayuda, se inicia un tratamiento integral con un análisis nutricional, se recomiendan hiervas naturales, remedios homeopáticos específicos para cada individuo y/o acupuntura dependiendo del caso. Para la desintoxicación (fase inicial del tratamiento), en primer lugar debe suspenderse la ingesta de alcohol y corregir el déficit nutricional provocado por excesivo consumo del mismo. Por lo general, esta fase toma de 4 a 7 días. Es necesario realizar un examen para detectar otros problemas médicos, entre los cuales los más comunes son enfermedad hepática y coágulos sanguíneos. Se pueden presentar complicaciones asociadas con la supresión aguda del alcohol como, por ejemplo, delirium tremens y se debe prestar atención a los estados de depresión u otros trastornos implícitos del comportamiento. Nutrición: se recomienda una alimentación balanceada y natural (individualizada) basándose en fibra (vegetales, verduras, frutas), carbohidratos y proteínas de acuerdo a lo que amerite cada caso. Vitaminas y minerales para prevenir o revertir el daño causado por el alcohol. Hiervas medicinales: se recomienda el uso de hiervas ya que las plantas tienen importantes propiedades para purificar el organismo expeliendo las toxinas, estimulando la acción de ciertos órganos y normalizando la función de otros. Acupuntura:
Homeopatía: ofrece una vía alternativa capaz de estimular la capacidad curativa interna a través de ciertas reacciones que forman parte de nuestros sistemas de defensas naturales, sin ocasionar efectos secundarios perjudiciales. Terapia para problemas emocionales: Por lo general, el apoyo psicológico, y la educación acerca de la enfermedad y de sus efectos son parte de la terapia. Alcohólicos Anónimos: Es un grupo de autoayuda que interviene en la recuperación de los alcohólicos mediante apoyo emocional y un modelo efectivo de abstinencia para los individuos dependientes del alcohol. Estos grupos ponen en contacto a la persona enferma con compañeros abstemios siempre accesibles, dentro de un entorno donde pueden establecer relaciones sociales fuera del bar. Además, el nuevo miembro escucha a otras personas confesar ante el grupo las mismas justificaciones que él ya se había hecho en privado acerca de su afición a la bebida. La ayuda puede devolverle la autoestima y confianza en sí mismo que antes sólo encontraba en el alcohol. Situaciones que requieren asistencia médica: Se debe ir a la sala de emergencias si se
desarrollan problemas severos de confusión , Mientras más pronto
una persona obtiene ayuda,
mejores son las posibilidades de que se recupere exitosamente
y que disfrute de una vida saludable y llena de satisfacción. |
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