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Introducción:
En la mayoría de los casos, el dolor de espalda se origina por contractura muscular,
traumatismo o deformidad de la columna. Muchas veces debido a la tensión, el esfuerzo y el cansancio
acumulado al caminar, al trabajar....etc
Las malas posturas por periodos de tiempo prolongados provocan dolores que determinan la existencia
de
esfuerzos musculares estáticos. Este tipo de esfuerzos,
fundamentalmente en espalda, cuello y hombros,
aunque en un principio
no se perciben, a la larga pueden provocar fatiga y dolores musculares
crónicos,
sobre todo si se lleva una vida sedentaria con poco ejercicio.
Además, la posición sentada supone una sobrecarga en la zona lumbar de
la espalda y trastornos de tipo
circulatorio (entumecimiento de las
piernas, hormigueo o calambres). Aproximadamente, en uno de cada 10 casos, tiene su origen en una enfermedad sistémica.
El dolor de espalda puede aparecer en cualquier lugar de la columna,
desde el cuello hasta la región lumbar y puede localizarse en
una pequeña zona o extenderse a un área amplia;
asimismo, puede irradiar a partir de la zona de origen.
Aproximadamente la mitad de los pacientes con dolor
lumbar crónico pueden reanudar su trabajo.
Incidencia:
El dolor de espalda es el problema médico más prevalente en las
sociedades industrializadas.
El dolor lumbar es la causa más frecuente
de incapacidad transitoria en personas de más de 45 años.
Aproximadamente el 80% de la población padece, al menos, un episodio de
dolor lumbar en el transcurso de su vida.
Dos de cada tres pacientes se recuperan en un período de tiempo
inferior a un mes y
un 5% sufre molestias persistentes
por mas de 6 meses.
Causas:
La causa exacta puede ser difícil de identificar, ya que puede originarse en tejidos blandos,
en el hueso, en el disco intervertebral o en los nervios que inervan estas estructuras.
El dolor de espalda tiene múltiples causas:
- degeneración de las vértebras
- infección
- tumor
- sobrecarga y traumatismos.
- tareas domésticas :
barrer, fregar, planchar, acarrear las bolsas de la compra, subir y
bajar escaleras,
mover muebles, coger a los niños en brazos, coger
malas posiciones en el trabajo, etc.
No obstante, con la menstruación o unos
días antes también puede doler la espalda por la zona de
los riñones
y la cintura. Por otra parte, las tensiones, la tristeza, la depresión, el sentirte
mal,
poco a gusto contigo misma, el aguantar día tras día relaciones
con la pareja que no te satisfacen,
el sentir que no vales nada son
cosas que repercuten en tu cuerpo y puede provocarte
dolor en las
distintas partes de la espalda.
Factores de riesgo
Para el dolor lumbar incluyen trabajos que requieren movimientos repetitivos,
exposición a la vibración ocasionada por vehículos
o maquinaria industrial, incluso el consumo de cigarrillos.
Ciertos deportes, como la carrera pedestre, el esquí, o la conducción de vehículos
durante períodos prolongados de tiempo, pueden asociarse también con dolor lumbar.
Dolores de espalda, varices, vista cansada, contracciones musculares...
Éstas son sólo algunas de las molestias que pueden
provocar las malas posturas.
Enfermedades como la artrosis de la columna, espondilitis y osteoporosis pueden también , ser causa de dolor.
Alguna de estas enfermedades son más prevalentes en los ancianos y, por lo tanto,
las personas mayores tienen mayor riesgo de padecer dolor lumbar.
Situaciones como la depresión, ansiedad, alcoholismo o el divorcio, se han asociado con dolor lumbar.
No obstante, no hay estudios que demuestren concluyentemente si estos problemas son la causa o la consecuencia del dolor.
Problemas por malas posturas:
· Falta de apoyo en la espalda o posturas con la espalda muy flexionada.
· Flexión o torsión del cuello al escribir o mirar la pantalla del computador.
· Brazos sin apoyo, falta de sitio para apoyar las
muñecas y los antebrazos, desviación cubital de las manos
al teclear.
Por entorno inadecuado de trabajo:
· Posturas forzadas o movilidad restringida cuando no hay espacio suficiente.
· Presión del asiento en las corvas o falta de
regulación de alturas que impiden nivelar la posición de
los pies en el suelo.
· Ordenador situado a un lado: obliga a trabajar con torsión del tronco y giro de la cabeza.
· Pantalla demasiado cerca de los ojos o luz inadecuada.
Diagnóstico:
El médico debe determinar si el dolor es de origen músculo esquelético, neurológico o visceral.
El diagnóstico se basa en una cuidadosa historia clínica y en el examen físico.
A veces, las técnicas de imagen, incluyendo radiografía
simple, gamma grafía, tomografía axial computarizada,
melografía y resonancia magnética nuclear, pueden servir para identificar el origen del dolor.
También los estudios neurofisiológicos pueden ser útiles en ocasiones.
Tratamiento con Medicina Convencional:
Según la medicina convencional el tratamiento debe dirigirse a la causa específica del dolor;
las posibilidades terapéuticas incluyen analgésicos, antiinflamatorios no esteroideos,
antidepresivos, relajantes musculares y ejercicios de rehabilitación.
La cirugía debe reservarse para aquellas situaciones en que fallan los procedimientos conservadores.
En algunos pacientes que no responden a tratamientos conservadores,
se utilizan estimuladores eléctricos o bombas de infusión continua de morfina.
El tratamiento de los calambres y dolores musculares por ejercicio se pasan con
el calor aplicado sobre los músculo doloridos, los masajes que activan la circulación
y los analgésicos comunes como paracetamol o ibuprofeno.
Si esto no sucede no dude en consultar a un profesional de la salud.
Tratamiento con Medicina Natural
El masaje:
Es usado en casos de problemas cervicales, dorsales y lumbares;
dolores musculares y neuralgias en general.
Facilita la eliminación de los residuos metabólicos, en particular el ácido láctico,
puede ser efectuado en todos los grupos musculares del cuerpo.
Aconsejado tambien en la recuperación de traumas deportivos como contusiones,
distorsiones, contracturas y tirones musculares, durante la fase no aguda del trauma mismo.
En el caso de neuralgia y dolores cervicales, el ritmo del masaje es muy lento
y se ejerce con menor presión para facilitar la acción relajante de los tejidos
Recomendaciones prácticas:
Dormir en un colchón duro.
La almohada tiene que ser cómoda: flexible pero firme, ni plana ni
demasiado abultada
de forma que tu cabeza quede recta cuando te
acuestes de lado.
Evitar malas posturas en el trabajo, los ergónomos recomiendan una
reeducación en los hábitos posturales,
acondicionamiento
adecuado del puesto de trabajo y ejercicios de desentumecimiento.
Hacer ejercicios de relajación muscular para aliviar los dolores musculares.
Moverse cada 45 minutos para activar la
circulación en pantorrillas, muslos, caderas, rodillas, y evitar
riesgos de trombosis.
Extender las piernas y hacer movimientos circulares mientras se esta sentado.
Utilizar reposabrazos, permitirán apoyar los brazos en
determinadas tareas, aliviando la tensión muscular en los
hombros.
Usar el respaldo de la silla, así se evitaran dolores lumbares o cervicales.
Dolor de cuello (tortícolis)
Puede ser producto de un estiramiento brusco de un grupo de músculos del cuello o a veces
producidos por infecciones virales o bacterianas que inflaman los ganglios del cuello y por vecindad
los músculos cercanos que se contraen y duelen con el movimiento.
La medicina convencional recomienda el uso de analgésicos comunes como paracetamol o ibuprofeno.
La medicina natural recomienda terapias no invasivas como la hidroterapia ( terapia con agua;
por ejemplo: aplicar una bolsa de agua caliente envuelta en una toalla
sobre los músculos inflamados por 30 a 45 minutos)
y después de esta aplicación de recomienda estirar los
músculos del cuello suavemente para vencer el dolor.
Para dormir coloque solo una pequeña almohada en la curva del cuello, para evitar posiciones viciosas.
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